La seguridad de comestibles en Moscú
Moscú no tiene tierras de cultivo agrícola, por lo tanto la ciudad adquiere los productos de las regiones de la Federación de Rusia y de los socios extranjeros. En Moscú, hay todas las condiciones para la elaboración y almacenamiento de estos productos -empresas alimenticias, industria elaboradora, depósitos de productos mayoristas. A la fecha, en la ciudad opera un sistema de control de calidad de los alimentos en todas las etapas de la circulación de mercancías. La Inspección Estatal de Moscú en la calidad de los productos agrícolas, materias primas y productos alimenticios fue establecida por iniciativa del alcalde de Moscú en 1998, cuando en el país sobrevino una grave crisis financiera. Bajo la supervisión de la Inspección están los principales flujos de productos alimenticios en la ciudad, se someten a peritaje la producción de la reserva urbana, las empresas de transformación y alimenticias, el comercio mayorista y minorista en las ferias y así sucesivamente. Esto garantiza una adecuada calidad de los productos a los consumidores.
Como demuestran los resultados de las inspecciones, parte de la producción alimenticia importada a menudo es de una calidad insuficiente, con fecha de caducidad o de almacenamiento, sin documentos que confirmen su calidad y seguridad, con información incompleta o inexacta, engañando a los consumidores.
Una gran propagación ha tenido la adulteración de especies. Por ejemplo, algunos tipos de peces más baratos, a través del uso de diferentes adiciones gustativas se distribuyen variedades más caras, bajo la apariencia de filetes de bacalao, lucioperca o lengua de mar venden. Se encuentra la adulteración de los insumes primarios de carne, se revelan huellas de inyecciones en las carnes de Moldavia, Ucrania, Tartarstán, Polonia, China, Brasil y Argentina.
Análisis de laboratorio establecieron la presencia en estas materias primas de aditivos alimentarios para retener la humedad. Los productores de carne también están utilizando complejos suplementos alimenticios, sin especificar esta información en la etiqueta. En la producción de embutidos sustituyen la carne con materias primas de baja calidad de origen animal (piel de cerdo, proteína de origen animal) y productos de proteína de soya.
En la denominación los de productos de confitería para atraer la atención de los compradores a menudo se utilizan nombres de ingredientes, que están ausentes en el compuesto (leche al horno, mantequilla, miel, nata, plátano, coco y albaricoques secos).
En la producción de productos lácteos se observa un reemplazo masivo de la grasa de leche por la vegetal, en la leche condensada por azúcar en algunos casos, se sustituye desde el 70 al 100% de la grasa láctea. El surtido básico de leche y productos lácteos es producido con el uso de grandes volúmenes de leche reconstituida. Con la excusa de la normalización de la leche, las empresas utilizan la leche en seco (en polvo) y la condensada y concentrada, e incluso mantequilla.
Hay otro problema relacionado con la seguridad alimentaria, que es la aparición en el mercado de Moscú de productos alimenticios con la utilización organismos modificados genéticamente (OMG). Se conserva como un peligro potencial, los efectos a largo plazo del consumo de esos alimentos para la salud humana. A pesar de que el riesgo de los productos con OMG no está probado, y están aprobados para el consume por la Organización Mundial de la Salud y en Rusia, deben ser tratados con precaución hasta que no se completen las investigaciones a gran escala de los efectos de los OMG en el cuerpo.
La preocupación de Moscú sobre los OGM es compartida por muchas ciudades y países. Basta decir que más de 30 países y 100 regiones en el mundo han declarado sus territorios zonas libres de OMG. La ley de la Ciudad de Moscú, aceptada el 12 de julio 2006 la Ley sobre la seguridad alimentaria de la ciudad de Moscú, prohíbe el uso de recursos del presupuesto de Moscú para la compra y producción de alimentos que contengan OMG.
En los países de la UE han calculado que si el contenido de los componentes de OMG en los productos es del 0,9% o menos, podemos catalogarla como mezcla técnica y no marcar la producción con la mención contiene OMG. Todo, más de esta norma, debe ser marcado. En la Ley de Moscú sobre la seguridad alimentaria se estipula que toda la producción que se compra con los recursos del presupuesto de Moscú no debería incluir en su composición componentes de OMG.
El 12 diciembre de 2007 en Rusia, entro en vigencia la Ley Federal sobre el etiquetado obligatorio de los productos de alimentos que contengan organismos modificados genéticamente, en conformidad con el cual el consumidor tiene el derecho a obtener la información pertinente y fidedigna sobre la composición de los alimentos. La ley exige a todos los fabricantes a informar a los consumidores sobre el contenido de OMG en los productos, si su parte es más un 0,9 por ciento.
En la actualidad en el territorio de la Federación de Rusia operan dictámenes sanitarios y epidemiológicos para 14 tipos de productos alimenticios de origen vegetal, derivados del uso de la tecnología transgénica: 3 variedades de soja, 6 variedades de maíz, 4 variedades de patatas, 1 variedad de arroz y 1 variedad de remolacha azucarera. Aunque las variedades no autorizadas no son muchas, se añaden a muchos productos. Según los expertos, frecuentemente los OMG se encuentran en los productos de avicultura (5,6%) en los productos lácteos (5,1%) y productos cárnicos (3,8%). Muchos de ellos, y en la alimentación infantil.
La Ley Federal sobre Regulación Técnica y la Ley sobre la protección de los derechos de las personas jurídicas y empresarios individuales en el ejercicio de control del Estado (supervisión) cardinalmente no influyeron en el mejoramiento de la situacion, aunque fueron destinadas a crear condiciones similares a las que rigen el mercado en Europa.
En los países desarrollados de Europa el reglamento, documento obligatorio para su ejecución, y las normas pueden ser aplicadas libremente, eliminando la interferencia administrativa excesiva en la labor de los empresarios.
Sin embargo, en las normas voluntarias en Rusia se introdujo un significado diferente que en los países de la UE. Allí, las leyes existentes hacen las normas voluntarias obligatorias para su realización. En ausencia de un mercado desarrollado en la comprensión rusa, las normas voluntarias a veces son tratados como una obligación optativa para la realización de la exigencia en ella descritas. Lo que conduce a un deterioro en la calidad de los productos.
La Ley sobre reglamento técnico está diseñada para un período de transición de siete años, durante el cual se deben elaborar normas técnicas. Así que ahora, los proyectos de ley preparados e incluso aprobados en primera lectura por la Duma del Estado para una serie de reglamentos técnicos hacia los productos de alimentación necesitan una seria elaboración final.
Dado que el estado ha dejado de regular la calidad de los productos, otorgando la decisión sobre el uso de uno u otro producto al consumidor, para que los consumidores puedan hacer su elección, debe disponer de información fidedigna.
En las condiciones actuales al consumidor de Moscú, le es necesario ser competente y de forma independiente decidir hasta qué punto los productos son seguros. Debe prestar atención no sólo en el periodo de conservación del producto, sino también en el domicilio jurídico del fabricante. La dirección debe ser detallada. En La etiqueta debe estar la información completa sobre los componentes del producto, aunque este texto en la etiqueta, por lo general está escrito en letra pequeña, y no es fácil de visualizar.
En los mercados de alimentos, el riesgo de toparse con productos deficientes es muy alto, aunque los vendedores están obligados a certificar sus productos.
Por lo tanto, los servicios de control y supervisión de la ciudad trabajan en conjunto, tienen el derecho a retirar lotes de productos, prohibir su uso y suspender la labor de distintos talleres y secciones.
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