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La emperatriz, que recuerdan...

La emperatriz, que recuerdan...

Retrato de la gran Duquesa
Ekaterina Alekseevna (aprox. 1745).
Georg Christoph Grooth

En el museo estatal de reserva natural histórico-arquitectónico y artistico “Tsaritsino”, continúa la exposición conmemorativa “Catalina la Grande en la memoria de la posteridad”, dedicada al 280 aniversario del nacimiento de la emperatriz de Rusia Catalina II (1729—1796). Catalina la Grande no era rusa por sangre, pero se convirtió en rusa por espíritu. Sus acciones ejercieron una enorme influencia en la historia de Rusia y el nombre de la creativa emperatriz se ha conservado en la memoria de las futuras generaciones.

Al nacer, la niña recibió el nombre de Sofía Federica Augusta von Anhalt-Zerbst. Su padre, Christian August von Anhalt-Zerbst, decendia de la linea Zerbst-Dornburg de la Casa de Ascania y estaba al servicio del rey de Prusia, fue jefe de regimiento, comandante y posteriormente gobernador de la ciudad de Stettin, donde nació la futura emperatriz.

La Madre, Juana Isabel del linaje Holstein-Gottorp era tía segunda del futuro emperador Pedro III. La genealogía de la madre de Catalina II asciende hasta Cristian I, rey de Dinamarca, Noruega y Suecia, primer Duque de Schleswig-Holstein y fundador de la dinastía de Oldenburg.

A la edad de dieciséis años Sofía Federica llegó a Rusia y después de su bautismo en el ceremonial ortodoxo, en la cual recibió el nombre de Ekaterina Alekseevna, en el año 1745 fue casada con su primo segundo, heredero al trono de Rusia, Pedro Fedorovich. En el año 1762, como resultado de una conspiración, Pedro III abdicó y Ekaterina Alekseevna fue coronada en Moscú y declarada Emperatriz de todas las Rusias. La época de reinado de Catalina II a menudo es denominada la edad de oro del imperio de Rusia.

Comúnmente, en las exposiciones conmemorativas a los visitantes se les demuestran numerosos retratos en vida, autógrafos de archivo, objetos personales, se les entrega una rigurosa explicación científica de cada objeto expuesto.

La actual exposición en Tsaritsino es “innovadora”. Por primera vez, en el historial de museo, en una exposición conmemorativa no están representadas reliquias del siglo XVIII! precisamente, estas reliquias estan en una forma “reordenada” y “modernizada”. Así, los retratos crestomáticos de Catalina II, obras de Rokotov, Levitsky y Borovikovsky son mostrados en forma de réplicas de grabados del siglo XIX; postales del siglo XX, sellos, matrioshkas y otras artesanías son representados en forma de distintos envases de mercancías contemporaneas, incluso hasta imanes de nevera.

Emperatriz Catalina II de visita
a Mijail Lomonosov. I.C.Fedorov

La exposición “Catalina la Grande en la memoria de la posteridad” se lleva a cabo en la Casa del Pan, uno de los más grandes y significativos edificios de Tsaritsino, ubicado cerca del puente de invernadero en la frontera entre el paisaje del parque y el conjunto arquitectónico. La emperatriz está representada en todas las imaginables formas, desde enormes estatuas y figuras de cera hasta estatuillas de estaño de 5 centimetros.

Uno de los primeros buques de vela de la flota del Mar Negro “Gloria de Catalina” se demuestra en la forma de un modelo en miniatura dentro de una botella de vodka. Esta exposición no es tanto sobre Catalina la Grande, sino mas bien cómo se manifiesta la memoria histórica sobre ella en la vida cotidiana, en una amplia gama desde lo serio a lo cómico.

Es serio, por ejemplo, comparar entre si las imágenes retratadas de Catalina y otros gobernantes de Rusia (desde el Príncipe Rurik hasta Dmitry Medvedev) y al mismo tiempo reflexionar, cual “líder nacional” es el mas adecuado para nuestro país.

Es serio, cuando en honor al aniversario de la emperatriz se organizan mitines de masas en Simferopol y Odessa, discutiendo sobre el cambio de nombre de Krasnodar a Ekaterinodar.

Es cómico, tal vez, cuando con el nombre de Catalina denominan la vodka y otras bebidas alcohólicas, chocolates y variedades de té, árboles de navidad artificiales y petardos, telas de cortina, fuentes de habitación, sofás, sillas e incluso hasta esmalte de uñas...

La exposición en Tsaritsino es una especie de "blockbuster“(gran producción) de museo: 77 participantes (museos, teatros, artistas, coleccionistas, organizaciones sociales y empresas comerciales) y más de 3000 objetos de principios del siglo XIX hasta el siglo XXI, ubicados en 22 salas. En los monitores se pueden ver programas de televisión y películas sobre Catalina la Grande y su época. No se olvidan, por cierto, de los famosos anuncios publicitarios de television, por ejemplo, “!Estrella (Orden) para Alexander Vasilievich!” del hace mucho tiempo extinto Banco “Imperial”.

Retrato de Catalina II (1762).
Ivan Petrovich Argunov

La novedad de las exposiciones del museo, son las preguntas a los visitantes acerca de la personalidad y actos de Catalina por votación escrita. En todas las 16 secciones de la exhibición hay algo en que pensar... Y para la reflexión hay tiempo suficiente, la exposición permanecerá abierta hasta el 11 de abril del año 2010.

Paralelamente con esta exposición hasta el 23 de mayo del año 2010, en Tsaritsino sera desplegada otra exposición asociada con el nombre de Catalina la Grande, la primera en la historia de Rusia, sobre la vida y obra de Grigory Aleksandrovich Potemkin (1739—1791) cónyuge secreto y, de hecho, co-gobernante de la emperatriz. La exposición se denomina “El magnífico Príncipe de Tauride — Grigory Aleksandrovich Potemkin. Epoca y Personalidad”. La exposición está organizada por el Museo de Tsaritsino con la participación de destacados museos de Moscú y San Petersburgo, como tambien varios archivos centrales.

La exposición está ubicada en once salas, y refleja las principales etapas de la biografía de Grigory Aleksandrovich Potemkin, desde sus estudio en el internado para nobles de la Universidad de Moscú hasta el apogeo de su gloria y grandeza como fiel compañero de la emperatriz.

En los salones del Gran Palacio se presenta más de cuatro centenares de artículos, muchos de los cuales antes no estaban disponibles al público en general. Por primera vez, se reúnen conjuntamente obras de pintura y gráfica que ilustran al serenísimo príncipe en diferentes períodos de su vida. Artículos conmemoratorios, piezas palaciegas de decoración, pintura de los mejores artistas del siglo XVIII, escenas de batallas y artisticas, una galería de retratos de beldades, así como cartas de amor, decretos, comunicados, libros únicos, insignias y emblemas, modelos de armas y uniformes poco comunes y trofeos de los ejércitos rusos reconstituyen el fondo histórico de la época de Catalina.

* Fuente: Fueron utilizados materiales otorgados por el museo estatal de reserva natural, histórico-arquitectónico y artístico “Tsaritsino”.